Alberto Martínez Enero 20 2026
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México atraviesa uno de sus momentos más delicados en materia de salud pública en los últimos años. El sarampión, una enfermedad que se consideraba controlada, continúa expandiéndose en todo el territorio nacional, con brotes activos en múltiples estados y una transmisión comunitaria que, según especialistas, no muestra señales claras de contención.
Expertos en infectología han sido contundentes: la epidemia está más activa que nunca. El virus ha encontrado un terreno fértil debido a la disminución en la cobertura de vacunación, lo que ha permitido que resurja con fuerza y alcance cifras preocupantes.
Un retroceso histórico para la salud del país
De acuerdo con reportes recientes, el sarampión ya se ha detectado en gran parte del país, afectando tanto a niños como a adultos jóvenes que no cuentan con esquemas de vacunación completos. Esto representa un retroceso sanitario histórico, ya que México había sido reconocido durante años como un país libre de transmisión endémica de esta enfermedad altamente contagiosa.
La situación ha encendido las alarmas no solo a nivel nacional, sino también internacional, ya que México podría perder la certificación como país libre de sarampión, un reconocimiento otorgado por organismos internacionales de salud que valida el control sostenido del virus.
¿Por qué el sarampión es tan peligroso?
El sarampión no es una enfermedad leve. Se trata de un virus extremadamente contagioso que puede provocar complicaciones graves como:
• Neumonía
• Encefalitis (inflamación del cerebro)
• Daños neurológicos permanentes
• Muerte, especialmente en niños pequeños y personas con sistemas inmunológicos debilitados
Especialistas advierten que una sola persona infectada puede contagiar hasta a 18 personas, lo que explica la velocidad con la que el brote se ha extendido en distintas regiones del país.
Vacunación insuficiente: el punto crítico
La principal causa detrás del resurgimiento del sarampión es clara: la cobertura de vacunación está por debajo del 95 % recomendado para garantizar la inmunidad colectiva. Este descenso ha sido atribuido a diversos factores, entre ellos la desinformación, el abandono de esquemas de vacunación y las interrupciones en los servicios de salud de los últimos años.
Autoridades sanitarias y expertos coinciden en que la única forma efectiva de frenar la epidemia es reforzar la vacunación masiva, especialmente con la vacuna triple viral (sarampión, rubéola y paperas), la cual es segura, gratuita y altamente eficaz.
Llamado urgente a la población
Las autoridades han hecho un llamado urgente a la población para revisar sus cartillas de vacunación y acudir a los centros de salud en caso de esquemas incompletos. Padres de familia, adolescentes y adultos jóvenes son considerados grupos clave para cortar la cadena de transmisión.
Perder la certificación internacional no solo tendría un impacto simbólico, sino que reflejaría una falla estructural en la prevención de enfermedades, con posibles consecuencias sanitarias, económicas y sociales a largo plazo.