Clara Ortega Camarillo, Doctora e Investigadora
Y al controlarse la glucosa, explicó la investigadora asociada Clara Ortega Camarillo, se retrasan las complicaciones como daño al riñón, a la vista y en extremidades, el llamado pie diabético.
Los cultivos celulares son en animales para entender cuál es el efecto en el organismo, cuando sube la glucosa.
“Las células progenitoras se obtienen del tejido graso de animales de laboratorio, el cual se rompe en partes pequeñas y se lava con soluciones específicas, después se lleva a un cuarto de cultivo para colocarlo en una caja especial”, explicó Ortega, de la Unidad de Investigación Médica en Bioquímica del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional (CMN) Siglo XXI.
“Al día siguiente vamos a hacer un lavado para retirar todo aquel tejido que no se adhirió y que, por lo tanto, no es parte de estas células. Una vez que se logra lo vamos a mantener por varios días hasta que crezcan y se multipliquen”, dijo.
“Si se detiene el deterioro del páncreas, la calidad de vida se incrementa y también la vida de los pacientes. Además de que disminuyen en gran medida los gastos en salud”, explicó tras recordar que en México
existe una prevalencia de más del 12 por ciento de diabetes y el Instituto atiende a más del 70 por ciento de mexicanos.
La terapia se utiliza en el tratamiento de otras enfermedades de tipo inmune, como leucemias y algunos tipos de cáncer.
Ortega Camarillo abundó que este estudio tiene gran relevancia debido al incremento constante de la diabetes mellitus, aunado a que los índices de sobrepeso y obesidad también se han incrementado de manera importante.
“Esto incrementa los gastos en salud pública y, sobre todo, disminuye la calidad de vida del paciente diabético, ya que la diabetes no es una sentencia de muerte propiamente, es una enfermedad que se mantiene bajo control al seguir las indicaciones médicas para conservar niveles de glucosa cercanos a lo normal”, agregó.