Sarampión en México: por qué vacunarse hoy es una decisión urgente de salud pública


Sarampión en México: por qué vacunarse hoy es una decisión urgente de salud pública

Alberto Martínez   Febrero 6 2026

Ciudad de México, 06 de febrero de 2026.- Durante años, el sarampión fue considerado una enfermedad prácticamente controlada en México. Gracias a campañas masivas de vacunación, el país logró mantenerlo bajo mínimos y, en algunos periodos, casi erradicado. Sin embargo, esa sensación de “enfermedad del pasado” hoy se rompe con fuerza: el sarampión está de regreso, y lo hace con brotes activos, transmisión comunitaria y alertas sanitarias nacionales e internacionales.

En las últimas semanas, autoridades de salud mexicanas, universidades, organismos internacionales y medios nacionales han coincidido en un mismo mensaje: la vacunación es la única herramienta efectiva para frenar el avance del brote actual.

Un virus extremadamente contagioso

El sarampión no es una gripe común ni una enfermedad leve de la infancia. Se trata de un virus altamente contagioso, capaz de infectar hasta al 90 % de las personas susceptibles que entran en contacto con un solo caso positivo. Puede permanecer activo en el aire durante horas en espacios cerrados, lo que lo vuelve especialmente peligroso en escuelas, transporte público, hospitales y eventos masivos.

De acuerdo con especialistas citados por la Organización Panamericana de la Salud, el sarampión es uno de los virus más contagiosos conocidos, incluso por encima de otros patógenos respiratorios que han generado pandemias recientes.

¿Qué está pasando en México?

México forma parte de un rebrote regional en América, pero diversos medios nacionales han documentado que el país se encuentra entre los más afectados. Durante 2025 y lo que va de 2026, se han confirmado miles de casos, concentrados principalmente en estados con baja cobertura de vacunación y alta movilidad poblacional.

Reportajes publicados señalan que:

• El virus ha encontrado bolsones de población no vacunada, especialmente en jóvenes adultos.

• Existen retrasos en esquemas infantiles que se arrastran desde la pandemia.

• La movilidad internacional y nacional ha facilitado la reintroducción del virus.

Ante este escenario, la Secretaría de Salud ha reforzado campañas de vacunación, vigilancia epidemiológica y llamados urgentes a la población para completar esquemas.

El error de pensar que “ya no pasa nada”

Uno de los factores clave del rebrote es la falsa percepción de seguridad. Muchas personas adultas asumen que:

• “Ya me vacunaron cuando era niño”.

• “Nunca me he enfermado”.

• “Eso ya no existe”.

Especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México han advertido que no todas las personas recuerdan o cuentan con comprobante de vacunación, y que muchas recibieron solo una dosis, cuando se requieren dos para una protección óptima.

Además, hay generaciones completas que no se vacunaron por desinformación, descuido o interrupción de servicios de salud.

El sarampión no es una enfermedad “benigna”, aunque en algunos casos puede cursar sin complicaciones graves, el sarampión sí puede matar y sí deja secuelas permanentes. Entre las complicaciones más frecuentes se encuentran:

• Neumonía grave

• Otitis con pérdida auditiva

• Encefalitis (inflamación cerebral)

• Daño neurológico irreversible

• Desnutrición severa en niños

Instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social han reiterado que los niños menores de cinco años, las personas inmunodeprimidas y los adultos no vacunados son los grupos con mayor riesgo de hospitalización y muerte.

La vacuna: segura, eficaz y gratuita

Frente al miedo, la desinformación y los mitos, la evidencia científica es clara:la vacuna contra el sarampión es segura, efectiva y ha salvado millones de vidas en el mundo.

En México, se aplica principalmente como triple viral (sarampión, rubéola y paperas). Diversos expertos citados por medios nacionales coinciden en que:

• Dos dosis ofrecen más del 95 % de protección.

• Los efectos secundarios graves son extremadamente raros.

• El riesgo de la enfermedad es infinitamente mayor que el de la vacuna. Vacunarse no es solo una decisión personal

• Uno de los mensajes más importantes que han subrayado epidemiólogos y autoridades es que vacunarse es un acto de responsabilidad colectiva. Cuando una persona decide no vacunarse:

• Aumenta el riesgo para bebés que aún no pueden recibir la vacuna.

• Pone en peligro a personas con cáncer, trasplantes o enfermedades autoinmunes.

• Facilita que el virus siga circulando y mutando.

La llamada “inmunidad comunitaria” solo se logra cuando la gran mayoría está protegida.

¿Por qué hacerlo ahora?

• Porque el virus ya está circulando.

• Porque los brotes no esperan.

• Porque cada semana sin vacunación es una oportunidad para que el sarampión se propague.

Expertos en salud pública advierten que si no se refuerza la vacunación en este momento, México podría perder avances de décadas y enfrentar brotes más grandes en los próximos años.

Vacunarse contra el sarampión hoy no es exageración ni alarma, es prevención basada en ciencia. Es proteger la vida propia y la de los demás. Es evitar que una enfermedad prevenible vuelva a convertirse en una amenaza cotidiana.



Regresar



PamiSalud

Sobre Nosotros


Visitas

343273

Redes Sociales



© 2025 Todos los derechos reservados.
Queda prohibido cualquier reproducción total o parcial del contenido mostrado sin previa autorización del Titular.