Redacción PamiSalud Abril 15 2026
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Ciudad de México, 15 de abril de 2026. –El Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen) realizará el próximo 17 de abril la Cuarta Jornada Nacional de los Trastornos del Espectro Autista (TEA), un encuentro académico gratuito que reunirá a especialistas, investigadores y organizaciones civiles con el objetivo de fortalecer el conocimiento científico, mejorar el diagnóstico y elevar la calidad de vida de las personas con esta condición.
El evento se llevará a cabo de 9:00 a 17:00 horas en el auditorio “Dr. Guillermo Soberón Acevedo” de la Unidad de Congresos del Inmegen, en la Ciudad de México, y está dirigido a profesionales de la salud, estudiantes y público interesado, previo registro.
Durante la jornada se abordarán temas clave como la comorbilidad entre el autismo y el trastorno obsesivo compulsivo, la genómica del autismo en adultos, así como las neurodivergencias desde una perspectiva de género.
También se analizarán las barreras en la atención clínica y las prácticas neuroafirmativas en el abordaje multidisciplinario.
El Trastorno del Espectro Autista es una condición neurológica caracterizada por alteraciones en la interacción social y la comunicación, además de patrones de comportamiento repetitivos o inusuales, con manifestaciones que varían ampliamente entre las personas.
El investigador del Laboratorio de Genómica de las Enfermedades Psiquiátricas y Neurodegenerativas del Inmegen, Humberto Nicolini Sánchez, explicó que “la investigación genética ha permitido identificar componentes clave del autismo”, al destacar avances en estudios de riesgo poligénico y secuenciación genómica.
Detalló que estas investigaciones han identificado mutaciones raras asociadas al desarrollo del trastorno, así como variantes vinculadas al síndrome de X frágil, una alteración cromosómica que podría explicar hasta 15 por ciento de los casos de TEA.
“Estos hallazgos abren la posibilidad de desarrollar herramientas diagnósticas más precisas, aunque por ahora se mantienen en fase de investigación”, precisó.
El término espectro hace referencia a la diversidad de manifestaciones del autismo.
Mientras algunas personas presentan formas graves con ausencia de lenguaje y dificultades de aprendizaje, otras pueden tener un alto funcionamiento intelectual e incluso no recibir un diagnóstico formal.
Las primeras señales pueden detectarse entre los 12 y 18 meses de edad, entre ellas la ausencia de balbuceo, poco contacto visual, escaso interés en el juego y dificultades en la interacción social.
Especialistas consideran que la detección temprana es fundamental, ya que las intervenciones iniciadas desde el primer año de vida pueden modificar significativamente el desarrollo y mejorar la calidad de vida, aunque se trata de una condición permanente.
Con esta jornada, el Inmegen busca fortalecer la generación de conocimiento científico, promover la sensibilización social y avanzar en estrategias que favorezcan la inclusión y el desarrollo integral de las personas con autismo.